Vecinos

Vecinos
Final modesto de cristal y pino;
a la medida de una rosa misma
hazme de aquél un traje, que en un prisma,
¿no?, se ahogue, no, en un diamante fino.
Patio de vecindad menos vecino,
del que al fin pesa más y más se abisma,
abre otro túnel más bajo tus flores
para hacer subterráneos mis amores.

(Miguel Hernández)

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