Soledades

Soledades
En el jardín, los bancos vacíos.
Las amarguras van rumbo al bar,
para apurar con un vino,
las fantasmales brumas del mal.
Nadie deambula frente a la brisa
que con deleite sopla del mar.
Todos se aprietan en filas
interpretando un burdo ritual.
La soledad se cubre la cara
para que no le vean llorar.
Ningún poeta le canta,
no encuentra a nadie a quien consolar.

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