Radiografía

Rayos X

Puede que todo esté perdido
y ya no pueda hacer nada,

¿y si muero mañana y tú no estás?
¿y si muero mañana y no te das cuenta que me he ido?

Debe ser cosa de los planetas…
sé que no están bien alineados,
lo sé porque lo siento
en mis huesos
en mis rodillas
en mis codos
en mis dedos.
Todos andan desorbitados como yo.

La tierra se mueve más que nunca bajo mis pies
y el vértigo me remueve las tripas.

Miro a través de la radiografía
mis vértebras cansadas,
aplastadas vértebras que quieren estirarse
para coger la luna y entregártela,
pero me duele tanto y tanto…
me duele la espalda
cuando lanzas dardos contra ella,
cuando no entiendo el significado
de la palabra vergüenza,
de la palabra decencia.

Me duele hasta dolerme la lengua
del silencio impuesto
y hasta la radiografía me duele
de mirarla al trasluz de tu sonrisa.

Y sueño con escaparme escondida en el bolsillo
de tu pequeña caravana con amaneceres dibujados
con suaves pinceles,
con manos nuevas.

Sueño con sobrevolar todas las autopistas
con Chopin de fondo
y un mechón atado de amuleto en forma de sonrisa
al corazón que ahora no me duele
porque ya no cabe más dolor
que el de mi espalda y su radiografía.

(Poema a una radiografía dolorida, Eva Trigo Cervera)

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