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El aperitivo

En el Bar del Hotel de France Pierdo el tiempo para ganar la esperanza El corazón parpadea como una hoja Junto al parpadear de cien hojas verdes De las muchachas que te olvidaron Tú podrías recobrar a una Que era una manzana silvestre Apenas tocada por la primera helada Pero el aperitivo es tierno Como
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El ciprés y la luna

mira el niño y el globo, el ciprés y la luna, las doce en punto y el punto sobre la i, y al cerrar la ventana mírame mirarte a ti. mira ese cielo y la nada tan distintos así, tan iguales los besos dados por ti y por mi, amor y deseo, jinete y jaca
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A chorros

Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto… Asistir a los cursos
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Fantasmas

Detrás de cada ventana, se esconde una historia. Un mundo con sus mundos. Mil incógnitas que hablan de quién se asomó tras ellas. Quien vivió en aquellas paredes. Cómo fueron sus días de invierno, los otoños lluvioso. El vendaval nocturno que se colaba por los vanos y apagaba las velas, las lámparas de aceite, el
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Arde el cielo

Caen fulminadas las tardes. Esas tardes caídas, derramadas. Arde el cielo entre implacables tonos cobrizos y acaso, ni sus lágrimas de oro, pueden evitar la llegada de la noche. Cenizas nacidas de moldear la luz con el fuego. La ceguera eterna de advertir una sombra infinita. Se erige la noche, justo al tiempo que la
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Días tristes

Los días son a veces tan tristes que sencillamente no merecen la pena. No merece la pena correr, ni esperar, ni vigilar. Días tan tristes que no merecen ni un esfuerzo, ni el más pequeño movimiento. Los días así hay que dejarlos correr, como los trenes nocturnos. (Ray Loriga)

Naranja y rosa

No te rindas

No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque
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Viento

  El viento es un caballo: óyelo cómo corre por el mar, por el cielo. Quiere llevarme: escucha cómo recorre el mundo para llevarme lejos. (Pablo Neruda)

Nada tan quieto

Si nos fijamos, No hay nada tan quieto Como las olas. (David Benedicte)

Carretera solitaria

Mientras muere la tarde avanzas en silencio por una carretera solitaria. En el cuentakilómetros se amontonan sin orden los minutos que llevas conduciendo sin parar, desesperado y triste, como un hombre que huye acaso de sí mismo. Tu sombra se abre paso entre la sombra. Ciudades, bosques, gentes que te dicen adiós desde cualquier recodo
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Déjame morir

Ya la tarde se pone, sobre la olvidada barca que en el vientre guarda un cuento, una sirena hechizada. La olvidada barca, sueña con besar el agua con hundir su cuerpo seco; entre las olas blancas. Y que se apaguen las estrellas, y que los peces se disfracen de reflejo para no estorbar. Yo me
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Lágrimas

La risa ella sola ha cavado más túneles útiles que todas las lágrimas de la tierra. (Julio Cortázar)

La alambrada

De polvo viejo está hecha la arena del conocimiento. En la distancia la selva del idioma. La impotencia de la mentira en la memoria del lenguaje. El recuerdo como si la palabra atara la sangre a la tierra o como si los silencios fueran la sangre. Un día y otro entre las embestidas del tiempo
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Cataclismo

El sol se ha rajado y cae un chorro de oro sobre mi corazón. Es un oro ardiente que salta sobre las nubes roto en chispas, que muerde mi pecho con muchos dientecillos encendidos. El sol se ha rajado y se desangra en luz y me está ahogando… ¡Yo me muero del sol! (Dulce María
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