Macetas

Macetas

 

No dejéis que se claven en los ojos las macetas

ni que las papeleras de lluvia

traigan sus cataratas de cordura

donde las semillas de mostaza

nos recuerdan los espejismos.

 

Traednos las bombillas luciérnagas

que no pierden el marco de los paisajes

ni las manos desteñidas

en las mentes de los ordenadores.

 

(La luz y las sombras que no existen en el cemento)

 

Traednos los amaneceres rotos

que pierden la tendencia gótica de las pirámides

y los ojos de los desiertos

en los lomos de los espejos.

 

No dejéis que se claven los ojos en las macetas

ni los espejismos de los espejos

con su mala suerte de siete años (las arañas amortajan

para recordarnos el nombre de los tejados el aire)

y la pendiente de las azoteas sin barandas.

(Javier Mallo) 

 

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