Luces indecisas

Amanecer II
La llanura de los pájaros muertos
queda muy cerca de la infancia.
En la luz indecisa
de las farolas al amanecer
la suelo atravesar
sin que se me adhieran sus plumas
a los zapatos.

La plaza de los cuerpos ya sin alas
espera cerca de mis sueños.
Es difícil esquivar tanta destrucción,
aunque Virgilio venga a acompañarte
y se convoque a todo el papel por editar.

La casa de esas aves sin cielo
es también mi casa desangelada
y esos acantilados
emergiendo del borde de la noche,
esos acantilados temblorosos
recorridos por trenes que atraviesan
los libros del silencio.

(Monserrat Doucet)

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