La malmuerta

Malmuerta

 

Cuenta la leyenda que hubo un caballero, ascendiente de los marqueses de Villaseca, casado con una bella dama llamada doña Clara.
Ésta, con un corazón dedicado a los más pobres, salía de casa cada tarde para ayudar y prestar su colaboración en labores humanitarias en la ciudad, ofreciendo comida y ropas a las gentes más desfavorecidas de la sociedad.
Ocultándole a su marido donde iba, pues su esposo no veía bien que personas de alta cuna se codearan con la clase mas baja de la ciudad.
El marido, sospechando de estas salidas continuadas de su esposa fue presa de los celos y doña Clara, consciente de lo que él sentía, le prometió hacer todo lo posible para mitigar su sufrimiento limitando sus salidas a la calle, reduciéndolas a acudir, junto a su marido, a las ceremonias religiosas y a un reducido número de compromisos sociales.
Pero como no podía dejar de acudir al encuentro de los necesitados. Doña Clara les dijo a todos que deberían de ser ellos quienes se acercaran a la reja de la casa que el matrimonio tenía, a distintas horas del día, los necesitados allí acudían a recibir los donativos y las palabras de consuelo que ella les dedicaba.
Pero el esposo seguía atormentado por esos celos infames y al encontrarla, mirando por la ventana creyó que esperaba a su amante y sin mediar palabra, la asestó una puñalada dejándola que se desangrara hasta que doña Clara dejó de existir…

El asesino fue prendido por la justicia y encerrado en espera de juicio. Dado el linaje del acusado, era el propio Rey quien tenía la autoridad para juzgarle. Durante el juicio, numerosos testigos, de todas las condiciones sociales, relataron las virtudes de doña Clara y la inexistencia de cualquier asomo de duda acerca de su noble y generoso comportamiento.
Ante tan abrumadoras evidencias el rey declaró que no había justificación alguna para su muerte por lo que hizo que se escribiera que la mujer había sido “Malmuerta” (mal matada). El rey le sentenció a construir una esbelta torre que se llamaría “de la Malmuerta”.El asesino debería de purgar su pena en la torre hasta la muerte de esta forma sería recordada durante muchos siglos aquella noble mujer y la vergüenza de un hombre celoso que terminaría allí sus días.

Esto no deja de ser una leyenda que ha pasado de boca en boca hasta llegar a nuestros días.Ya que la torre fue construida en el siglo XV sobre otra que ya existía en el mismo sitio y de origen musulmán. Cuya misión consistía en defender la muralla de la ciudad…

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