El Flautista

Tradición I
Hamelin se convirtió en una aldea triste. El alcalde lloró y lloró; y cuando hubo derramado cien mil lágrimas, sonó una alegre musiquilla.Era el flautista, que regresaba; ¡y con él venían los niños, saltando y cantando alegremente!

-Has pagado tu deuda con lágrimas – dijo el flautista al alcalde- ; pero me conformo con eso.

Aquella noche, los habitantes de Hamelin oyeron las alegres notas de la flautista que se despedía.

(El flautista de Hamelin, Hermanos Grimm)

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