De piedra

Carita de piedra
He hecho un recorrido loco por todos los rincones de tu cuerpo. He estado en tu ombligo, en tu pelo de matrona oscura, en tus pechos gemelos de paloma boreal, en tus pies, en tu cintura prodigiosa. Y me callo, discreto como hombre de palabra. Pero estoy contaminado por tu persona, por tus maneras de rara hondura, por tus aromas verticales,. Acabo de ver un ángel, una cariátide de piedra rubia. Apostaría cien ducados de la antigua moneda a que es un ángel hembra. Su pelo me asombra, tiene reflejos anaranjados. Si es ella y no él, cuando esta tarde llueva se volverá morena. Como tú, amiga mía.

(José Viñals)

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