Abandono

Abandono
Lucen polvosas
las ufanas teclas del piano,
vacío el refrigerador descompuesto.
Presume su eco la pileta en el patio;
llora la alcoba por la desolación.

El recibo de energía entristecido
bajo la puerta en ceros,
ceros
ceros.
El espejo en el baño solitario
y sin algún rostro reflejado,
no hay cabellos que dibuje
con su brocha de cristal.

En una esquina del hogar
una carta, una carta
sola
disfrazada de polvo sucio
también en abandono.

(BeGa)

A %d blogueros les gusta esto: